Rubén, Mikel y Alex salimos de Fontibre el lunes, lugar donde se encuentra el nacimiento del río Ebro.
El martes continuamos hasta llegar a Quintana de Valdivielso, ya en la zona de las Merindades y bastante cerca de Mozares.
Y el miércoles alcanzamos la meta que nos habíamos propuesto, la de contemplar las aguas del Ebro a su paso por Miranda.
Ruta bonita pero también dura y rompepiernas, nada que ver con el Camino de Santiago que completamos el año pasado.